El día que Facebook tocó a mi (puerta) LinkedIn

Tras mi jornada laboral del 10 de Octubre de 2017, recibí un mensaje en LinkedIn. A Facebook le había gustado mi CV, y quería hablar conmigo.

Hello from Facebook

Hello Fran, I work in the Facebook recruitment team and I was impressed by your experience at ARcrowd and Picasst, especially your combination of engineering and entrepreneurial skills.

Así empezaba el mensaje privado que recibí el Martes 10 de Octubre de 2017 a las 6 de la tarde. Yo estaba terminando mi jornada laboral, arreglando algunos bugs fáciles que había dejado pendientes para la tarde y ultimando detalles de una app que entregaba ese mismo viernes.

De repente me vibró el móvil. Sabía que era una notificación de LinkedIn (no se por qué no se le puede quitar la vibración a las notificaciones de la app) y creía que era un cliente con el que suelo hablar. Vi que era un mensaje inmail de un recruiter y pensé que era “otro más”. Cada mes puedo recibir 1 o 2 mensajes de empresas que buscan desarrolladores; el 90% de estos mensajes son mensajes tipo plantilla ya creados en los que el recruiter sólo se molesta en cambiar el nombre del destinatario, nada más. Sin embargo, esta vez fue diferente.

Primer contacto

Tras leer el mensaje completo rápidamente una vez tuve mis dudas. Malinterpreté el contenido y creí que era una empresa que buscaba un experto en Facebook para implementar soluciones a medida a sus clientes (campañas de marketing principalmente). Sin embargo, vi que estaba firmado con una dirección de email que apuntaba a fb.com. En ese momento me entró algo de pánico y pensé “nah, no puede ser; seguramente sea algún otro dominio”. Me metí en el perfil de la persona y premio: era un recruiter oficial de Facebook.

Mensaje InMail de Facebook via LinkedIn (los datos del recruiter han sido tapados para respetar su privacidad)
Mensaje InMail de Facebook via LinkedIn (los datos del recruiter han sido tapados para respetar su privacidad)

Después del shock inicial, lo busqué en Google (¡eh, seguro que él hizo lo mismo conmigo! 🙂 ) y efectivamente lo era; también había trabajado anteriormente de recruiter en Google. Releí el mensaje tres (sí, tres) veces más para asegurarme que no se había equivocado ni nada por el estilo, y me entró una alegría inmensa.

Una empresa como Facebook había visto mi perfil en LinkedIn (seguramente mientras buscaban por posibles candidatos para sus oficinas en Dublin), había mirado los proyectos que había hecho tanto como freelance como cuando intenté montar mi propia startup, le había gustado (que es lo más importante) y ahora me estaban diciendo “oye Fran, que nos gustas, ¿hablamos?”. Personalmente creo que como profesional pocas satisfaciones se comparan a la de ser valorado tanto por tus clientes como por tus allegados.

No voy a negarlo: esperé un poco para contestarle porque no quería fastidiarla. Dicen que no hay segundas oportunidades para una primera impresión, y preferí no pecar de ansioso, así que tras varias horas le dije que me alegraba mucho que me hubiera contactado, y que estaba dispuesto a hablar con él via Skype. ¡Y así lo hice!

Preparando la entrevista

La entrevista se avecinaba en inglés el Lunes 16 de Octubre a las 13:00h. Considero que tengo un buen nivel de inglés pese a no haber estado nunca en una academia (lo escribo, leo y hablo), pero soy perfectamente consciente de que cuando no practicas algo durante un tiempo tiendes a oxidarte (estudié música en el conservatorio y toco varios instrumentos, sé de lo que hablo). Uno de mis mayores pánicos no era tanto no entender su acento o perderme alguna palabra clave, sino más bien el ser capaz de transmitir mi forma de expresarme en otro idioma.

Lo que hice para reducir un poco mi estrés con el idioma fue escuchar entrevistas (con y sin vídeo) en inglés británico (el inglés americano lo tengo más masticado). También practiqué en voz alta mi pronunciación, grabándome con el móvil y escuchándome hablar; nunca leyendo texto, sino explicando proyectos o situaciones de mi vida profesional. Así podía ver si dudaba mucho en resolver alguna palabra, si me quedaba mucho tiempo en el clásico “eeeehhh….”, etc.

Tras pasar el fin de semana dándole vueltas a todo, llegó el día de la entrevista. Casi ni desayuné (aunque todo el que me conoce sabe que no soy muy amante de los desayunos), y a medida que se acercaba la hora estaba más y más nervioso. Ellos me habían contactado, así que en realidad no me jugaba nada, pero quería dar una buena impresión y tenía algo de miedo con el idioma.

Entrevista personal por Skype

La entrevista comenzó a las 13:05h y duró unos 40 minutos. La entrevista fue más bien personal, con preguntas sobre mi pasado laboral, cómo gestiono mi día a día, etc. Algunas de las preguntas fueron:

  • ¿Dónde estás viviendo ahora mismo? En caso de mudarte, ¿te mudarías tú solo o con familia?
  • El puesto es en Dublín y el tiempo aquí no es muy bueno habitualmente. ¿Qué opinas al respecto?
  • Para este puesto requerimos tales conocimientos técnicos. ¿Cúal es tu experiencia con estas tecnologías?
  • ¿Cuál ha sido tu mejor momento en tu vida laboral? (esta no me la esperaba)
  • Vi que fuiste CTO de una startup. ¿Cómo manejabas tu día a día allí?
  • ¿Con qué departamento sueles hablar cuando tienes reuniones con tus clientes?

El puesto que había pensado para mí era de Solutions Engineer, Iberia & Italy. Básicamente es una mezcla entre atención al cliente y desarrollo; yo lo veo parecido a lo que hago ahora mismo como freelance: me viene un cliente que necesita un desarrollo y se lo hago completo. La diferencia es que aquí tendría todos los recursos de Facebook (desarrolladores, diseñadores, equipamiento, etc). Había pensado este puesto para mí precisamente por ello, ya que en mi día a día también tengo que reunirme con clientes (actuales y nuevos), definir la dimensión del proyecto, presupuestar, crear el proyecto y entregarlo.

También me explicó que Facebook paga la mudanza y el primer mes de alojamiento para facilitarte la llegada. Además, una vez allí tienes que hacer un bootcamp de 6 semanas (3 semanas en Londres y 3 en USA) en el cuál te forman a tope en sus tecnologías y procesos. Tras este bootcamp se te examina y, si pasas, entras a formar parte de Facebook. Yo esto lo asimilo al periodo de pruebas que hacen algunas empresas de 15 días o 3 meses en algunos casos.

Esta entrevista era una entrevista de aproximación (así la definió él). Básicamente te tantean y te conocen a un nivel personal muy superficial para ver si encajas con su filosofía, si estás dispuesto a asumir riesgos, cómo te desenvuelves hablando, si no eres la típica “rata de laboratorio” antisocial, etc. Tras esta entrevista, seguiría un proceso de selección bastante complejo formado por:

  1. Una entrevista técnica en remoto con una prueba de código realizada por una persona que trabaja actualmente en el mismo puesto al que opto (en mi caso, un Solutions Engineer de Facebook).
  2. Otra entrevista técnica en remoto con otra prueba de código más compleja realizada por otro Solutions Engineer.
  3. Una última entrevista técnica en las oficinas de Facebook (en mi caso, en Dublín) para presentarte al equipo, enseñarte las oficinas y conocerte en persona.

Como se puede observar, no es moco de pavo entrar en Facebook.

¿Qué me dijeron?

Uno de los requisitos fundamentales del puesto era tener un fuerte conocimiento en tecnologías back-end: PHP, Java, C++ o Python. Cuando el recruiter me preguntó cuál era mi experiencia con estas tecnologías, tuve que serle honesto: las conozco, las he utilizado, pero no creo tener el nivel que Facebook espera de mí. Básicamente no quería engañarle, meterme en el proceso de selección y que en la primera entrevista técnica no fuera capaz de responder.

Me explicó que no había ningún problema, y para ir terminando me mostró algunas conclusiones que él había sacado:

  • Mi nivel de inglés es bueno y me expreso bien.
  • A excepción de no tener un fuerte bagaje en tecnologías back-end, podría encajar en otro puesto de Software Engineer especializado en front-end (ahora mismo no tienen ninguno).
  • Tengo un gran sentido del humor.

Pero la parte que más me impactó fue ésta:

No te preocupes por no conocer esas tecnologías. Si te las estudias y te las preparas bien, me puedes contactar via LinkedIn sin ningún problema dentro de 3 meses, 6 meses o 1 año. Cuando tú te sientas verdaderamente preparado. Volvemos a hablar y te meto en un proceso de selección. Encajas muy bien con nuestra filosofía de empresa y créeme: no será la última vez que hables con Facebook. Ojalá en un futuro próximo puedas unirte al equipo.

Sinceramente no me esperaba en absoluto que me fuera a decir algo así. Creía que simplemente me diría que no era lo que él esperaba, y que no pasaba nada; sin embargo, me dejó la puerta abierta a un posible segundo contacto cuando yo quisiese porque encajaba con la filosofía de Facebook.

Conclusiones

Las únicas conclusiones que puedo sacar son todas positivas. En mi interior sabía que no iba a llegar muy lejos en el proceso porque lo más probable era que quisieran que yo supiera algo a un nivel que no manejo. Mi día a día está plagado de código Javascript y CSS. Me dedicó más bien al front-end, aunque desarrollo APIs con Node.js cuando hace falta y toco algo de PHP si el proyecto lo requiere (¡incluso una vez usé Python!). Soy experto en convertir un diseño hecho en Sketch, Illustrator o Photoshop en algo que se pueda usar, cuidando la experiencia de usuario y modificando cualquier detalle que una vez implementado no queda tan bien (ya sabemos que el papel todo lo soporta).

Sin embargo, esta experiencia me sirvió para:

  • Desempolvar mi inglés hablado: no era tan malo como yo creía, y mantengo mi toque al expresarme (seguramente porque todos los días hablo con mis clientes americanos via Slack, y eso se nota).
  • Sentir otra vez esos nervios de una entrevista de trabajo: pueden hacer perfectamente 5 años desde mi última entrevista de trabajo.
  • Conocer un poco más de primera mano cómo es entrevistarse con una empresa unicornio.
  • Subir mi autoestima: no voy a negarlo, pese a que me va bien tengo días en los que no me siento personalmente bien respecto a mi trabajo. Pero que venga alguien de una empresa fuerte y te diga “hemos visto tu CV sin que tú nos lo hayas mandado primero, y nos gusta. ¿Hablamos?” siempre ayuda.

Así que por mi parte no se qué haré. ¿Mejorar mi nivel de back-end? Estoy en ello gracias a un proyecto que estoy montando con un socio americano que puede ser un bombazo. No se si volveré a contactar a Facebook en un futuro próximo porque la vida da muchas vueltas, pero de algo sí estoy seguro: le gusté a Facebook, y no será la última vez que hable con ellos, eso seguro 🙂

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